Campaña de Prevención del Cáncer de piel

En el marco de la campaña contra el cáncer de piel que se desarrolla en noviembre, nos sumamos atendiendo gratuitamente a pacientes que soliciten turno. Se podrán realizar consultas sobre todo aquellas personas que presenten manchas en la piel o nuevos lunares.  ALCEC se suma a la prevención, buscando concientizar sobre la importancia que reviste el control, la detección precoz del cáncer de piel y el proporcionarle información para que se ejerza el autocuidado.

Desde la asociación recordamos que el Cáncer de Piel, es el tipo más común de los cánceres y una de las causas más importantes es la exposición a la radiación ultravioleta proveniente del sol y otras fuentes artificiales, como camas solares, resaltándose que el daño solar es acumulable e irreversible y las exposiciones reiteradas e indiscriminadas producen a largo plazo un envejecimiento prematuro, lesiones precancerosas y cáncer de piel.

Los turnos pueden solicitarse de 8 a 17 a los teléfonos del centro oncológico 42-2294 y 43-0929. La atención de los pacientes será del 20 al 23 en Búnker y del 26 al 30 en oficina ALCEC, Tibiletti 75. Los días miércoles 21 y 28 habrá atención exclusiva para jóvenes de 12 a 25 años. Los profesionales que colaborarán con ALCEC serán los dermatólogos Diego Navajas, David Arnaudin, Mariana Rodríguez Tolosa, María de los Ángeles Romero, YéSsica Cedaro y María Laura Rayán.

Sobre la campaña

Las campañas en Salud tienen la finalidad de concientizar a la población sobre la necesidad de prevenir o estar alerta frente a determinadas enfermedades, por lo cual existen consensos para que en todo el mundo se hable e informe en determinadas épocas del año, sobre un mismo tema.

Desde hace muchos años, la Sociedad Argentina de Dermatología promovió con muy buen criterio ante la inminencia del verano, realizar durante el mes de noviembre actividades tendientes a informar sobre los efectos cancerígenos del sol sobre la piel, y al mismo tiempo examinar a las personas que presentan lunares o tumores cutáneos, invitándolas a concurrir voluntariamente a los lugares destinados a tal fin.

El cáncer de piel es el tumor más frecuente en la población y aumenta exponencialmente cada año, en Estados Unidos las estadísticas calculan que una de cada cien personas lo padecerá, mientras que en otras regiones esa cifra se eleva a uno de cada cincuenta individuos. Por otro lado, estos tumores que habitualmente ocurren en personas añosas, hoy los vemos en adultos jóvenes, incluso adolescentes, y países que publican estadísticas serias y confiables, como es el caso de Australia, refieren un aumento considerable de la incidencia de los melanomas.

Estos tumores se relacionan con la exposición prolongada al sol sin la adecuada protección, sobre todo cuando es reiterada e indiscriminada, la cual produce a largo plazo daños acumulables e irreversibles que se manifiestan con envejecimiento prematuro de la piel, lesiones precancerosas y cáncer.

De ahí la necesidad de enfocar las campañas sobre dos ejes fundamentales: informar para prevenir y realizar el examen de la piel en las personas que presentan lunares o tumores.

Se calcula que una persona al cumplir los 18 años ha acumulado en su piel el 80 por ciento del total de la radiación solar que recibirá en toda su vida, dependiendo de las actividades al aire libre propias de la infancia y adolescencia, por lo que resulta oportuno intervenir desde los primeros años de edad fomentando hábitos saludables sobre el cuidado de la piel, especialmente evitar la exposición en el horario aconsejado por los especialistas entre las 10 y 16hs. Durante ese tiempo los chicos tienen que permanecer en la sombra, de lo contrario usar pantallas solares cuyo factor deberá ser adecuado al color de su piel porque sabemos que las personas muy blancas y de ojos claros son las más vulnerables ya que no poseen el pigmento melanina que actúa como filtro natural de los rayos ultravioletas. Las pantallas solares deben colocarse 30 minutos antes de exponerse al sol y renovarse cada dos horas o al salir del agua. Usar gorros o sombreros con ala ancha, anteojos para sol que filtren los RUV, remeras de algodón que protejan nuca y espalda y tomar abundante agua para evitar la deshidratación son medidas complementarias que permiten disminuir los riesgos y disfrutar del sol.

Los adultos deben tomar los mismos recaudos, aun cuando ya presentan signos de daño actínico en su piel como arrugas, engrosamiento y sequedad, asimismo, ante la aparición de manchas, verrugas ásperas y secas, que se ulceran o se agrandan, lunares que modifican su forma, bordes, color o tamaño deben consultar al especialista para su control.